Sintiéndote mejor contigo mismo

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En 1961 Carl Rogers se autodefinía como persona en proceso de favorecer su propio autodesarrollo y declaraba:

• No me beneficia comportarme como si yo fuera diferente de quien realmente Soy.
• Soy más eficiente y me siento mejor cuando puedo escucharme con tolerancia.
• He descubierto el valor de permitirme comprender a otra persona.
• Me enriquece abrir canales para que los demás puedan comunicar sus emociones y percepciones.
• Confío y valoro más mi experiencia y la reflexión de ésta que otros preceptos, creencias o Filosofías de Vida.

Dentro de muchas corrientes de Psicología, encontramos que muchos de los especialistas en el tema, insisten en la importancia que adquiere la capacidad de la persona para alcanzar su plenitud, desarrollando al máximo su potencial y comenzando por el cuidado y atención de lo que llaman el “Autoconcepto”, es decir, todo aquello que la persona sabe, cree e impulsa de sí misma para sentirse plena, en paz y en el máximo de sus facultades personales.

Estos principios han sido desarrollados por planteamientos terapéuticos y recomendaciones que lleven a la persona a estar al pendiente y fortaleciendo su autoestima.

A continuación algunos de estos principios a partir de una revisión de la autoestima.

Principios de Autoestima

Autoestima: La imagen que tenemos de nosotros mismos

Un adecuado nivel de autoestima es la base de la salud mental y física del organismo.

El concepto que tenemos de nuestras capacidades y nuestro potencial no se basa sólo en nuestra forma de ser, sino también en nuestras experiencias a lo largo de la vida.

Lo que nos ha pasado, las relaciones que hemos tenido con los demás (familia, amigos, etc.), las sensaciones que hemos experimentado, todo influye en nuestro carácter y por tanto en la imagen que tenemos de nosotros mismos, es decir nuestra autoestima baja o en deterioro.

Una persona con baja autoestima suele ser alguien inseguro, que desconfía de las propias facultades y no quiere tomar decisiones por miedo a equivocarse. Además, necesita de la aprobación de los demás pues tiene muchos complejos. Suele tener una imagen distorsionada de sí mismo, tanto a lo que se refiere a rasgos físicos como de su valía personal o carácter.

Todo esto le produce un sentimiento de inferioridad y timidez al relacionarse con otras personas. Además, cuando la autoestima es baja, la persona es más vulnerable a padecer cualquier trastorno psicológico.
La confianza en uno mismo, es decir, un nivel alto de autoestima, es indispensable para afrontar las dificultades que se nos presentan en la vida y otorga la energía suficiente para arriesgarse, tomar decisiones a pesar de las posibles opiniones en contra y sobre todo la sensación de ser válidas y dignas de estima.

En psicología, la autoestima es la opinión emocional profunda que las personas tienen de sí mismos, y que sobrepasa en sus causas la racionalización y la lógica de dicho individuo, también se puede expresar como el amor que tenemos hacia nosotros mismos.

La alta autoestima es quererse a uno mismo y querer a los demás. Significa saber que eres valioso, digno, y afirmarlo. Implica respetarte a ti mismo y enseñar a los demás a hacerlo.

• La Autoestima es una disposición, un contenido, un recurso natural en el ser humano.
• La Autoestima es desarrollable.
• La Autoestima sólo existe relacionada con la experiencia de la vida.
• La Autoestima está relacionada con el hecho de estar conscientes de nuestras potencialidades y necesidades.
• La Autoestima está relacionada con la confianza en uno mismo.
• La Autoestima está relacionada con el amor incondicional hacia uno mismo.
• La Autoestima orienta la acción hacia el logro de los objetivos y el bienestar general.

Podemos tener limitaciones y a pesar de ello tener Autoestima.

• Los eventos externos, las contingencias, no necesariamente deben afectar nuestra Autoestima, al menos no de manera estable o permanente. Se nos agrega, que otros conceptos de Autoestima, relacionados de alguna forma con los que ya hemos expuesto arriba, sugieren que:

• Es el juicio que hago de mi mismo.
• La sensación de que encajo y de que tengo mucho por dar y recibir.
• La convicción de que con lo que soy basta para funcionar; que no tengo que incorporar nada nuevo a mi vida, sino reconocer aspectos de mí que no he concientizado, para luego integrarlos.
• La reputación que tengo ante mí mismo.
• Es una manera de vivir orientada hacia el bienestar, el equilibrio, la salud y el respeto por mis particularidades.
Por lo anterior, la autoestima es una o la mejor base de asentamiento de los sentimientos, desde el punto de vista racional y siempre lo que se tiene que fomentar es la capacidad del individuo y el sentirse como tal y la ausencia de todos los sentimientos negativos sobre su capacidad e inseguridad. La autoestima es muy importante en la comunicación interpersonal.

Todos en pro de una buena autoestima debemos aspirar a lo más alto y para ello hay que planificar el presente y considerar que: “Lo más importante es vivir el presente, el pasado únicamente sirve para no volver a cometer los errores que has tenido, el futuro es el presente que vivirás cuando ese día llegue”

Al respecto podemos tomar en cuenta los siguientes aspectos:

Encuentra la fuente: La fuente está en uno mismo. Todos los días tiene lugar algún milagro que ni siquiera reconocemos: un cielo azul, unas nubes blancas, unas hojas verdes, los curiosos ojos negros de un niño. Puedes desarrollar una práctica espiritual que te mantenga en el camino día a día. Es bueno disfrutar hasta de las pequeñas cosas que te da la vida.

Abandona el perfeccionismo: No es fácil ser perfecto, cuando únicamente eres un ser humano. Los perfeccionistas siempre buscan algo que este mal y lo encuentran y luego se sienten traumatizados por ello. Por tanto hay que tener prioridades y ordenarlas según lo que sea más importante para ti.
Valora tus triunfos: En nuestra sociedad de ganar o perder, la mayoría de las personas pasan un montón de tiempo sintiéndose perdedoras. Escribe tus 10 éxitos del día anterior. Percibe como sigues mejorando. Aprecia y celebra tu progreso.

Reincidir: El éxito es levantarte más veces que las que caes. El éxito es el fracaso al revés, es el matiz plateado de esa nube incierta, que no te deja ver aun estando cerca.
Protege tu autoestima: Muchas personas hieren a los demás; sin embargo, quizá no se den cuenta de ello si sonreímos y lo soportamos; en el mundo todos pensamos diferente, y a veces quisiéramos que nos entendieran tal y como somos o queremos, pero eso casi resulta imposible, por eso es mejor aprender a entender a la gente, que buscar que la gente te entienda.

Acepta la oscuridad: Aprende a sentirte más cómodo con la incomodidad. Es importante ser curioso y experimentar cosas nuevas cada día. No temerle al fracaso te ayudará a decidir.
Ponte metas y realízalas: Enumera las áreas importantes de tu vida: la familia, los amigos, la carrera, la economía, lo personal. Luego imagina que te gustaría tener en cada categoría y escríbelo. Por último, pon una fecha en cada punto. Una meta es un deseo con una línea de tiempo.

Esperamos que estas recomendaciones te sean de utilidad para continuar trabajando a favor de tu autodesarrollo.